¿Qué va a cambiar en las empresas de traducción después del Covid-19?

La crisis pandémica en la que nos encontramos lo ha cambiado todo, en todos los ámbitos empresariales y sociales. Por eso nos hemos preguntado en este post cómo será la traducción después del Covid-19. ¿Qué cambios se han producido en este sector o van a producirse en el futuro? Si quieres saber en qué situación se encuentra esta actividad profesional, estás en el artículo idóneo.

Traductores profesionales y coronavirus

Los traductores no dejan de ser personas que, como cualquier otra, están expuestas al contagio y a la difusión de este fatídico virus. Es por ello que, al igual que las empresas para las que trabajan, se han visto obligados a protegerse y a adoptar las medidas sanitarias generales.

Bien es cierto, por otra parte, que se trata de un ámbito en el que el teletrabajo ya se encontraba operativo, lo que ha contribuido a simplificar algunos de los cambios que ha sido necesario adoptar. Así, debes saber que muchos traductores ya realizaban sus encargos en casa y los entregaban digitalmente, sin precisar un contacto directo con los clientes ni con sus superiores.

En el ámbito de la interpretación, sin embargo, sí se ha apreciado un cambio importante en esta dirección, del que hablaremos con mayor profundidad en el siguiente apartado.

¿Cómo ha afectado la crisis al sector en términos de flujo de trabajo? En dos direcciones contrapuestas. En primer lugar, la reducción del turismo entre países ha limitado los encargos, reduciendo la actividad que otros veranos crecía exponencialmente. Por el contrario, ha crecido la necesidad de realizar traducciones de documentaciones de todo tipo, especialmente científica y médica. La limitación del contacto personal ha obligado a todo tipo de empresas y organizaciones a incrementar la creación y distribución de contenido escrito, en diferentes idiomas, para compensar la carencia de comunicación oral.

Traducción y nueva normalidad

Ante la nueva normalidad, los traductores profesionales también han tenido que reinventarse. La digitalización ha experimentado un desarrollo exponencial. No solo a la hora de buscar traductor, también y sobre todo en la entrega de los servicios y trabajos solicitados. Muchos de estos cambios ya se están aplicando. En paralelo, se han desarrollado algunas nuevas demandas de traducciones. Por ejemplo, los restaurantes y locales gastronómicos han incluido códigos QR en sus mesas que permiten acceder mediante el móvil a sus distintos menús y cartas, traducidos a varios idiomas. La labor de los traductores profesionales se ha hecho, así, más requerida.

La mayoría de los traductores trabajan desde casa y se aprovechan de la digitalización para optimizar sus prestaciones. Las agencias de traducción se han visto obligadas a abrazar la tecnología para seguir haciendo su trabajo. En cuanto a los intérpretes, las comunicaciones telemáticas proliferan, lo que les ha obligado a adaptarse a la traducción simultánea online. Además, en los casos en los que su presencia sigue siendo requerida, han debido habituarse a la presencia de las mascarillas, que dificultan la comprensión y la comunicación bidireccional necesarias.

Por último, la firma electrónica como elemento validador de las traducciones juradas es el último factor que debes considerar.

Como ves, la traducción después del Covid-19 ha evolucionado técnicamente, pero su esencia se mantiene intacta.

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