Mitos sobre traducciones juradas

Si necesitas un traductor jurado para validar documentos oficiales en el extranjero o para poder presentar pruebas en un juicio, es normal que te enfrentes a cierta confusión a la hora de contratar los servicios. La profesión de los traductores jurados es una de las que más mitos tiene asociados. A continuación te contamos algunas de las creencias falsas más populares a la hora de contratar una traducción jurada.

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Mitos sobre traducciones juradas

La mayoría de los mitos sobre la traducción jurada giran en torno a cómo conseguir un traductor, los pasos necesarios para que el documento de traducción sea oficial y el precio a pagar por los servicios.

Mito 1. Existe un colegio oficial de traductores

En España no existe ningún colegio oficial de traductores. El organismo regulador es la Oficina de Interpretación de Lenguas, que depende del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. Pese a no contar con números de colegiados como tal, el propio ministerio ha otorgado un número a cada traductor con el fin de proteger sus datos personales a la hora de sellar sus trabajos.

Si deseas contar con la garantía de un organismo, siempre puedes recurrir a asociaciones o incluso a plataformas especializadas en traducciones a medida. Este tipo de asociaciones te darán un respaldo en cuanto a calidad, pero en ningún caso ejercerán como organismo regulador en la materia.

Mito 2. Existen unas tarifas oficiales

Lo cierto es que los traductores tienen derecho a cobrar por sus servicios lo que ellos consideren oportuno de acuerdo al tipo de trabajo y a su experiencia, por lo que no tienen unas tarifas oficiales como sucede con el caso de los abogados.

Mito 3. Se deben presentar los documentos en papel timbrado

Para que una traducción jurada tenga validez debe presentar una copia del original y la traducción sellada con el nombre y apellidos del traductor, así como su número (antiguamente incluía dirección y teléfono). Las traducciones deben, además, ir fechadas y firmadas.

El uso del papel timbrado es opcional, pero en ningún caso obligatorio.

Mito 4. Las traducciones realizadas en España solo son válidas en España

En este caso, dependerá de que el país de destino las acepte. En los países firmantes del Convenio de La Haya, el documento será válido si se presenta la apostilla (un documento del Gobierno que lo acredita).

Mito 5. Se deben presentar los documentos originales en la traducción jurada

Como hemos mencionado en el caso del papel timbrado, la ley exige adjuntar una copia del original, en ningún caso el documento auténtico. Para que la traducción tenga validez todos los documentos tienen que ir grapados y si se utilizasen los originales para este fin, quedarían inutilizados, ya que no podrían separarse de la traducción.

Como puedes ver, contar con los servicios de un traductor jurado es mucho más sencillo de lo que parece, ya que se trata de profesionales liberales y no de funcionarios públicos. Encarga tus traducciones juradas a nuestros expertos para conseguir un trabajo de la máxima calidad.

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