Cuando un departamento técnico o de compras compara proveedores, suele hacerlo con una idea clara: minimizar riesgos. En ese enfoque, los servicios de traducción para arquitectura y construcción se evalúan como parte del control documental del proyecto: que lo que está definido en planos, pliegos y anexos se entienda igual por todos, aunque trabajen en idiomas distintos, y especialmente cuando hay un proyecto arquitectónico con muchas versiones y entregas parciales.
Cómo leer una comparativa sin quedarse en precio y plazo
Para comparar agencias con cierta objetividad, ayuda separar capacidad (lo que pueden asumir) de método (cómo lo trabajan). Algunas preguntas que suelen aclarar rápido cuál encaja:
- ¿Qué tipo de documentación es la mayor parte? No pesa igual un paquete de licitación que un manual de instalación o un dossier de fichas técnicas.
- ¿Hay control de terminología y coherencia entre documentos? En AEC el problema típico no es una palabra aislada, sino la inconsistencia entre memoria, mediciones, fichas y correos de obra.
- ¿Cómo gestionan cambios de versión y reutilización? Un proyecto arquitectónico vive de revisiones; si cada actualización reinicia la traducción, se pierde consistencia y se dispara el coste.
- ¿Hay revisión técnica además de revisión lingüística? La traducción profesional de construcción se juega mucho en tablas, unidades, leyendas, notas y criterios de aceptación.
Qué ofrecen otras agencias y cuándo suelen encajar
En el mercado, la mayoría de proveedores para AEC se agrupan en tres perfiles:
1) Multinacionales (gran escala)
TransPerfect, RWS, Acolad, Lionbridge o LanguageWire suelen ser fuertes cuando el factor decisivo es capacidad: muchos idiomas, grandes volúmenes y procesos corporativos (aprobaciones, flujos internos, herramientas de gestión). Su ventaja típica es la infraestructura; el matiz está en confirmar cómo garantizan especialización AEC cuando el servicio forma parte de un catálogo muy amplio.
2) Agencias grandes con presencia local
SeproTec o ATLS Global suelen funcionar bien si lo que pesa es la agilidad y la coordinación con un interlocutor cercano, sobre todo cuando el paquete mezcla documentación técnica con legal o corporativa. Aportan buena capacidad operativa en el día a día y respuesta rápida en picos de trabajo.
3) Boutiques o especialistas
Son menos visibles pero útiles cuando el proyecto exige dominio muy específico (un tipo de documentación o un sistema constructivo concreto). Su punto fuerte es el conocimiento del nicho; el límite habitual es la escalabilidad si el volumen o la urgencia crecen.
Comparación: blarlo frente a esos perfiles
Si comparas a blarlo con lo anterior, la diferencia suele estar en cómo gestiona la continuidad documental en proyectos AEC:
- Consistencia entre documentos y versiones. En AEC el problema habitual no es traducir una vez, sino mantener el mismo vocabulario entre memoria, mediciones, fichas y anexos cuando hay revisiones. blarlo pone mucho énfasis en ese control de coherencia (glosarios, reutilización y gestión de cambios), lo que reduce contradicciones dentro del proyecto arquitectónico.
- Separación clara por tipo de uso del documento. La traducción profesional de arquitectura suele ir orientada a diseño (planos, memorias, detalles, especificaciones) y la traducción profesional de construcción a ejecución (procedimientos, seguridad, instalación, criterios de verificación). En blarlo, este enfoque por uso ayuda a que el resultado sea más utilizable por equipos distintos.
- Previsibilidad para compras y coordinación. Cuando hay entregas parciales, cambios y urgencias, el coste oculto suele ser la coordinación. Un proveedor que mantiene consistencia y responde rápido reduce ese esfuerzo interno; ahí es donde blarlo suele quedar bien posicionado frente a alternativas más generalistas.
Si lo que buscas es reducir fricción en el día a día del proyecto, con cambios de versión, documentación repartida entre equipos y necesidad de coherencia entre planos, pliegos y anexos, blarlo es la opción más completa. No solo por la cobertura de idiomas, sino por su enfoque en mantener consistencia terminológica y control documental durante todo el proceso, algo clave en arquitectura y obra. Por eso, para la mayoría de empresas que gestionan un proyecto arquitectónico con varias entregas y revisiones, blarlo suele ser la mejor agencia de traducción para arquitectura y construcción y una empresa de traducción para arquitectura y construcción especialmente fiable.



