El problema cultural de las lenguas muertas o en peligro de extinción

Según el Atlas de las lenguas en peligro de extinción de la Unesco, actualmente se hablan aproximadamente siete mil lenguas, de las cuales solo el 4 % son habladas por el 96 % de la población. El resto se encuentra en un desuso constante. Por ejemplo, existen más de 200 idiomas que solo son practicados por 10 hablantes. Además, se estima que la mitad de las lenguas del mundo carecen de escritura.

¿Por qué existe una clara tendencia a olvidar las lenguas?

Existen varios motivos para que una lengua muera o «duerma». Pero el principal problema de que esto ocurra es que no solo se pierde el idioma en sí, sino que además, se olvidan las costumbres, las tradiciones y las formas de entender el mundo de dicha cultura.

  1. Derivación y transformación del idioma. El propio transcurso de los años hace que la lengua que está viva se vaya adaptando y modificando con las nuevas realidades, como ha sido el caso de la globalización. Estos cambios provocan que se pueda hablar de la creación de un nuevo idioma. Fue lo que ocurrió con las «lenguas muertas clásicas» como el latín, el griego clásico y el sánscrito.
  1. Desastres naturales o enfermedades. Los desastres naturales o las enfermedades son capaces de arrasar por completo cualquier población y provocar que su lengua y cultura queden en el olvido. Si además se le suma que muchas de ellas no cuentan con escritura, no hay forma de tener material tangible para recuperarlas. Tal fue el caso del arawá o aruá, lengua que se hablaba en Brasil en un afluente del río Amazonas y que una epidemia de sarampión en 1877 arrasó. Lo único que se conserva de esta lengua es una lista de 50 palabras.
  1. Guerras y colonizaciones. Al igual que ocurre con los desastres naturales o las enfermedades, las cuantiosas guerras y colonizaciones que se han sucedido a lo largo de la historia han acabado con miles de poblaciones y, por consiguiente, con su identidad. Las poblaciones que sobrevivieron tuvieron que adaptarse a la lengua y cultura de aquellos que las colonizaron perdiendo la suya propia con el paso de las generaciones. Los continentes más afectados por esta acción ha sido América y África.
  1. Prestigio cultural. Es el problema más actual y extendido. Cuando una lengua obtiene prestigio o «se pone de moda» y se expande entre las élites culturales o económicas, se produce en detrimento de la lengua materna. Esto es lo que está ocurriendo, por ejemplo, con las familias indígenas. La discriminación que sufren les hace tomar la determinación de abandonar su propio idioma. Además, si una lengua no se encuentra en la red, se puede llegar a considerar como muerta debido a la llegada de la globalización y de Internet.

 

Cuando muere una lengua, también lo hace su cultura.

La pérdida constante de idiomas ha degenerado también en el olvido de las costumbres, el folclore y la particular visión del mundo de esas culturas. Esto desencadena una pérdida cultural no solo para la población nativa sino para el mundo entero. De ahí que ciertas costumbres de las lenguas más extendidas hayan sido integradas en otros países, como está ocurriendo con Halloween o el Black Friday.

Surge la figura de «el último hablante», es decir, la última persona nativa que mantiene viva la lengua. La lista de últimos hablantes es cada vez más extensa. Un ejemplo es Charlie Mungulda, último hablante de amurdag, lengua aborigen de Australia.

Por otro lado, los estudios distinguen las lenguas en peligro severo de extinción y las lenguas en peligro crítico de extinción.

Peligro severo:  lengua hablada por los abuelos y generaciones anteriores. La generación de los padres puede entenderla pero no la usan entre ellos ni con los niños, como ocurre con el franc-comtou o jurassien, a pesar de que la mayoría de los hablantes se encuentran a tan solo cinco horas de París.

Peligro crítico: las lenguas cuyos hablantes más jóvenes son abuelos o mayores, y solo es utilizada de forma esporádica. Un ejemplo es el manx, cuyo último hablante falleció en 1974. Actualmente existe un programa de estudiantes que trata de recuperarlo.

Mapa de lenguas en peligro de extinción (http://www.endangeredlanguages.com/#/3/27.124/25.154/0/100000/0/low/mid/high/dormant)

¿Cómo se pueden proteger estas lenguas?

Para conseguir salvaguardar e impulsar las lenguas en peligro de extinción o volver a despertar las lenguas muertas, es necesaria una gran involucración del gobierno del país nativo, además de la colaboración de expertos que ayuden a trazar planes lingüísticos.

Otra fórmula para mantener viva la llama se consigue a través del impulso de la lengua en las generaciones más jóvenes. Un ejemplo de este avance ha sido el euskera.El esfuerzo del gobierno vasco, además del impulso entre los círculos más jóvenes como seña de identidad, ha provocado que esta lengua que se encontraba en vías de extinción haya experimentado un auge importante en su uso y ha conseguido estar presente en al menos tres generaciones.

Como vemos, el futuro de la mayoría de lenguas no es muy alentador debido al avance aplastante de otras lenguas como el chino, el inglés o el español. Sin embargo, cabe la esperanza de ralentizar la pérdida e incluso de conseguir preservar numerosos idiomas con esfuerzo y el compromiso de la sociedad nativa y de su gobierno.

 

Enlaces de interés:

Projet Langues en danger

UNESCO Atlas of the World’s Languages in Danger

Endangered languages: the full list

20 curiosidades sobre idiomas que no te puedes perder

Wichita: a dying native American language

Los idiomas menos hablados del mundo

25 Most Endangered Languages in the World

 

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