Consejos para redactar bien

¿Te encanta escribir, incluso tienes un blog pero sientes que todo el esfuerzo se queda en saco roto? Para crear y redactar contenido de calidad y conseguir enganchar a tus lectores, es vital que las ideas se transmitan de la forma correcta. Estos consejos, que ponemos en práctica en blarlo en nuestras traducciones, te permitirán auditar y mejorar tus textos.

 

Redactar como un experto es más sencillo de lo que imaginas

 

1. Crea el hábito de escribir

Redactar es un arte y como tal necesita de práctica. Reserva un momento diario, ya sea una hora en concreto o fija un número determinado de palabras al día. Busca un lugar tranquilo y, a ser posible, practica a la misma hora para que interiorizar el hábito sea más sencillo. Un truco es llevar una libreta a mano en la que apuntar y desarrollar un borrador de las ideas que te aparezcan en cualquier momento.

 

2. Lee mucho

Tan importante es escribir todos los días como leer mucho y de temáticas variadas. Una lectura activa permite adquirir vocabulario, profundizar en nuevas áreas y ampliar conocimiento. A través de la lectura, también podrás analizar qué tipo de textos son más amenos y atractivos. Es decir, observar la estructura, cómo están expuestas las ideas y reconocer los puntos que enganchan al lector.

 

3. Sé breve

Como dice el refrán, «lo bueno, si breve, dos veces bueno». Ser breve y simplificar las frases no significa que las ideas pierdan valor y sean simplistas, todo lo contrario. Si se puede transmitir el mismo mensaje con cuatro frases en vez de diez, hazlo con cuatro. Llegará mucho mejor. La atención del lector no se diluye y percibe las ideas de forma más precisa. Elimina todas las palabras acabadas en -mente, las que no aportan valor o que añaden dificultad al texto. En su lugar, utiliza sinónimos y expresiones que cualquier persona sea capaz de comprender.

 

4. Sé claro

Un texto con una estructura dinámica y limpia capta la atención del lector. En el mundo digital se escanea la información, es decir, no se lee cada palabra de la publicación. Usa listados, frases cortas y separa las ideas en distintos párrafos agiliza la lectura. Añadir imágenes relacionadas con el tema o subtítulos también ayuda a que el receptor haga pequeños descansos y no se disperse.

 

5. Sé directo

Evita divagar o añadir demasiados subtemas ya que la idea principal se perderá entre ellos. Si no estás seguro de si has sintetizado lo suficiente, prueba a eliminar frases. Si el mensaje se mantiene es que no eran realmente necesarias. Como decía el maestro, «no te pierdas por las ramas».

 

6. Cuida tu tono

El lector se tiene que sentir identificado con lo que lee y engancharse. Conocer a quién va dirigido el texto es fundamental para saber el tono con el que dirigirse, formal o más cercano. Recuerda que escribes para él. Evita dejarte dominar por las emociones que sientas mientras redactas porque pueden alterar el mensaje.

 

7. Presta atención a la redacción

Un lector lee en voz alta en su mente y ya le da intensidad y entonación al texto. El abuso de las exclamaciones resta poder y calidad. Usar correctamente las comas ayudará a respirar en la lectura y evitará las ambigüedades. Tan importantes son las palabras como la forma de expresarlas. Os recomendamos este artículo sobre los típicos errores de traducción y redacción y sobre cómo erradicarlos.

 

8. Usa un buen cierre

Los dos puntos más sensibles de cualquier publicación son el comienzo y el cierre. Si no se consigue un inicio energético, el texto se puede salvar con un final con mucha fuerza; pero al revés, imposible. El lector se quedará con lo último que le cuenten. Cerrar el texto mostrando una conclusión clara es el broche de oro para que el lector sienta que merece la pena volver a leerlo o incluso compartirlo.

 

9. Revisa el texto

Corregir un texto es un paso que nunca se debe pasar por alto. Lo ideal es dejar un par de días de reposo para tomar perspectiva y así enfrentarse a él con una visión diferente, mucho más crítica. Además, compartirlo con personas de confianza para que lo lean antes de publicarlo te permitirá ver diferentes reacciones o puntos en los que no habías prestado atención.

 

10. Errores y feedback

Para avanzar y mejorar es necesario equivocarse, analizar y aprender. El feedback de los lectores es una pieza muy valiosa. No te lo tomes como algo personal sino como una herramienta para mejorar tu trabajo. Es una guía estupenda para conocer los puntos que les han impactado, temas que podrías usar en próximas publicaciones o aquello que no les ha aportado.

 

El buen escritor se hace escribiendo

Como ves, redactar de forma eficiente no es algo solo apto para eruditos. Solo hay que practicar a diario, no perder de vista al lector y prestar más atención a los pequeños detalles. Prueba nuestros consejos y cuéntanos cómo te han ayudado.

 

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  • […] simple como una tilde te puede jugar una mala pasada en un encargo de traducción o corrección. Redactar bien es posible, solo necesitas mimar y revisar con lupa tus […]

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